lunes, 23 de agosto de 2010

EL CURRÍCULO COMO COMPONENTE DEL MODELO EDUCATIVO UNIVERSITARIO

El currículo es un componente al que denominamos explícito en un modelo educativo universitario, porque expresa las intencionalidades formativas descritas en los principios, fines y misión de la universidad.

Etimológicamente, currículo, proviene del latín “Curriculum” que significa “carrera”. Conceptualmente, el currículo es un término poli-semántico, siendo entendido como: estructura organizada de conocimientos, conjunto de experiencias de aprendizaje, plan de instrucción, proyecto social, praxis, sistema.

El currículo es el puente, el medio, entre la Pedagogía y la Didáctica; es decir, relaciona los principios sobre los cuales se planifica el proceso formativo de la persona - la formación integral – y el proceso de enseñanza aprendizaje que se desarrolla fundamentalmente en las sesiones de trabajo con los estudiantes.

El currículo es un medio de planificación, organización, ejecución y evaluación del proceso de formación académico profesional del estudiante universitario. En éste, se incluyen principalmente la creación cultural humana existente, organizada a través de la ciencia y el saber en general; sin embargo, la perspectiva del currículo universitario no sólo comprende lo acumulado por la sabiduría humana, sino también el carácter prospectivo, los escenarios futuros a los que se enfrentará el profesional cuando egrese de las aulas universitarias.

El currículo es un medio a través del cual la sociedad se informa sobre el perfil de profesional que se forma en una carrera profesional, programa u otra modalidad académica que exista en la universidad. Los futuros estudiantes, generalmente antes de postular o matricularse, revisan el plan de estudios, que es la parte visible del diseño curricular o plan curricular, por tanto, ante la sociedad, es una carta de presentación importante que contiene las políticas formativas de la universidad, convirtiéndose en uno de los referentes de entrada para el ingresante y en una fuente de consulta permanente para el estudiante universitario.

El plan de estudios es sólo una parte del currículo. Según Margarita Panza (1998), éstos se pueden estructurarse por asignaturas, módulos y mixtos. En el plan lineal o por asignaturas, se organiza el cuerpo de conocimientos, habilidades y actividades, siguiendo la lógica de la disciplina, de la ciencia específica, en cuanto al contenido y; a las experiencias de aprendizaje, pasando de un tema a otro, o de un curso a otro, según una jerarquización definida, partiendo de un análisis, valoración y ordenación previa a la enseñanza. El plan modular, integra las diferentes disciplinas centrándose en la solución de problemas (objeto de transformación); aquí el desarrollo de los programas de estudio están en función al pensamiento crítico y no solamente en función a la estructura lógica de las disciplinas; el punto de referencia es la actividad profesional del futuro egresado en un contexto y no los contenidos, formas o modelos de disciplinas. El plan mixto, está formado por la combinación de un tronco común que cursan todos los estudiantes al inicio de una carrera y un conjunto de especializaciones; comparte características de los dos tipos de planes y permite al estudiante especializarse en un área en particular dentro de una disciplina o profesión. La viabilidad y conveniencia de este tipo de plan se determina de acuerdo a criterios sociales, económicos, de mercado de trabajo, de recursos, etc.

Cualquiera sea la estructuración del plan de estudio, la práctica pedagógica es la que evidencia las contradicciones, lagunas y aciertos del mismo y la propia práctica permite un proceso de evaluación constante de sus resultados. De allí que en este modelo, asumimos, en primer término el plan de estudios por asignaturas con la perspectiva de ir adquiriendo la experiencia académica y administrativa de un plan modular.

Respecto a los Modelos Curriculares, Román, M. y Diéz, E. (2003) citando a Porlán (1997), afirman que éstos no sólo pretenden explicar y describir una realidad sino también informar sobre cómo intervenir en ella para transformarla. Los principales modelos son: académico, tecnológico – positivista, interpretativo cultural y socio – crítico.

El modelo academicista, se caracteriza por centrarse en los contenidos conceptuales (elemento curricular básico) como formas de saber, éstos son organizados en asignaturas, pretendiéndose sólo su interiorización acrítica. Para el tecnológico-positivista, la programación curricular es cerrada y centrada en los objetivos; se concibió a la educación desde una “concepción gerencial y administrativa... desde los parámetros de calidad, eficacia y control” (Bolívar, B, 1999). El interpretativo Cultural, presenta un currículo abierto, flexible y contextualizado, en éste aparecen explícitamente los valores que forman parte del contexto cultural, por tanto se reconoce el aporte del docente como actor, creador y decidor del diseño curricular. El socio-crítico, postula una concepción histórica del conocimiento y no absoluta, ponderándose los valores de razón, libertad y humanidad; entiende a la educación como principalmente emancipadora, liberadora e “intenta desenmascarar situaciones de dominio del hombre sobre el hombre.” (Román, M. y Diéz, E. 2003).

Todos los modelos curriculares caracterizados tienen plena vigencia en la universidad, su incidencia en algún aspecto, responde a situaciones contextuales (culturales, políticas, ideológicas, económicas, históricas, sociales y educativas), las cuales son tomadas en cuenta siempre, por tanto corresponde incorporar todos aquellos aportes que contribuyan a fortalecer la formación integral de los estudiantes universitarios.

Teniendo en consideración los aspectos teóricos descritos y analizados líneas arriba, se asume que el currículo es un proyecto que contiene las intencionalidades formativas académicas y profesionales del estudiante universitario, que se va configurando en la práctica en función a los principios formativos de la universidad, a las necesidades académicas de investigación, desarrollo, innovación, creación del conocimiento y al desarrollo socio-económico.
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